Un estudio revela que una técnica de comunicación no verbal mejora el vínculo con tu mascota y facilita su entrenamiento
Si en alguna ocasión has sentido que tu perro te ignora cuando intentas comunicarte con él, la ciencia tiene una explicación. Un nuevo estudio de la Universidad de Viena ha identificado la estrategia más efectiva para captar la atención de los perros: señalar y mirar al objeto de interés simultáneamente.
Según los investigadores, esta técnica es considerablemente más efectiva que otras opciones comunes, como solo señalar o solo mirar, y podría convertirse en una herramienta clave para mejorar la interacción entre humanos y sus mascotas.
Los hallazgos fueron publicados en la revista Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, donde los científicos detallaron un experimento realizado con 20 perros equipados con gafas de seguimiento ocular. Gracias a este dispositivo, se pudo registrar con precisión a dónde dirigían su mirada los perros mientras un humano intentaba guiarlos hacia un objeto específico.
La clave para captar la atención de los perros
Para analizar cómo los perros interpretan las señales humanas, los científicos equiparon a los 20 perros con gafas de seguimiento ocular y evaluaron su respuesta ante diferentes estrategias de comunicación. En total, probaron cinco métodos:
- Solo mirar el objeto.
- Solo señalar el objeto.
- Señalar y mirar el objeto simultáneamente.
- Fingir un lanzamiento hacia el objeto.
- No hacer ninguna indicación.
Señalar y mirar: la combinación más efectiva
Los resultados demostraron que la estrategia más exitosa fue la combinación de señalar y mirar al mismo tiempo, logrando captar la atención de los perros en el 72 % de los casos. En comparación, solo señalar funcionó en un 64 %, mientras que mirar sin señalar o fingir un lanzamiento resultaron ser significativamente menos efectivos.
Los investigadores observaron que esta combinación de señales no solo dirigió la atención visual de los perros hacia el objeto correcto, sino que también influyó en su comportamiento posterior, aumentando la probabilidad de que eligieran correctamente el objeto indicado.
Durante el experimento, los perros fueron expuestos a dos cuencos de comida idénticos, pero solo uno contenía alimento. Un humano, arrodillado frente a ellos, utilizó diferentes métodos para tratar de guiarlos hacia el recipiente con comida. En el grupo de control, donde no se utilizó ninguna indicación, los perros seleccionaron el cuenco incorrecto con mayor frecuencia. Esto confirmó que cualquier método de señalización mejoraba el éxito, aunque señalar y mirar simultáneamente fue la estrategia más efectiva
Implicaciones en la comunicación entre humanos y perros
Los investigadores destacaron que estos resultados tienen importantes implicaciones en la forma en que los humanos se comunican con sus perros. Según el estudio:
«La combinación de señales de señalar y mirar resultó ser la más eficaz para manipular su atención visual manifiesta, así como su comportamiento de elección posterior».
Además, señalar sin mirar también tuvo cierto impacto positivo, aunque menor, mientras que mirar sin señalar no mostró un efecto significativo.
Por otro lado, el estudio también descartó la efectividad de la técnica de fingir un lanzamiento, que muchos dueños utilizan para captar la atención de sus perros. Según los datos obtenidos, esta estrategia no tuvo un impacto relevante en la atención visual ni en la toma de decisiones de los animales.

¿Cómo se domesticaron los perros? Un nuevo debate científico
Paralelamente a este estudio, otra investigación publicada en la misma revista científica ha reabierto el debate sobre cómo los perros llegaron a convertirse en los fieles compañeros de los humanos.
Durante años, la teoría predominante ha sido que los humanos seleccionaron a los lobos más dóciles y los criaron selectivamente hasta obtener los primeros perros domesticados. Sin embargo, una hipótesis alternativa plantea que los lobos podrían haberse domesticado por sí mismos, adaptándose a la cercanía de los humanos para aprovechar mejor los recursos alimenticios disponibles.
Un equipo de la Universidad James Madison utilizó simulaciones por computadora para explorar esta posibilidad. Los resultados mostraron que, en tres cuartas partes de las simulaciones, los lobos evolucionaron hacia perros domésticos sin intervención humana directa.
Esto sugiere que la hipótesis de la protodomesticación, que plantea que los lobos se adaptaron por sí mismos a la convivencia con los humanos, podría ser más factible de lo que se creía.
Si bien aún no se puede determinar con certeza si la domesticación de los perros fue un proceso impulsado por los humanos o si los lobos se adaptaron por sí mismos, este estudio abre nuevas posibilidades para comprender la relación histórica entre ambas especies.
Un vínculo en evolución constante
Ambos estudios subrayan la complejidad de la relación entre humanos y perros, desde sus orígenes hasta las interacciones cotidianas en la actualidad.
Por un lado, la investigación de la Universidad de Viena proporciona herramientas prácticas para mejorar la comunicación con los perros. Por otro, el estudio de la Universidad James Madison amplía nuestra comprensión sobre cómo se forjó este vínculo único a lo largo de la historia.
Estos hallazgos no solo son relevantes para dueños de mascotas, sino también para entrenadores, veterinarios y científicos especializados en comportamiento animal.
Al comprender mejor cómo los perros procesan las señales humanas y cómo evolucionó su relación con nosotros, podemos fortalecer aún más este lazo que ha perdurado durante milenios.







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